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01 August 2014 | Devarim

La Gran Cosecha Que Viene / Vol 9 No 10

La agricultura, el negocio de sembrar y cosechar, probablemente ha tenido que ser la ilustración favorita usada por el Señor para ayudarnos a entender Sus negocios con respecto a nosotros. El trabajo del ministerio ha sido igualado con apacentar las ovejas, trabajar en la viña y cosechar el grano. El Mesías aun usó la palabra ilustrada para explicar cómo la gente cree y se convierte en parte Su reino.

Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador: Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino. Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza. El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa. Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.
Mateo 13:18-23

Estoy seguro que esta parábola no es nueva para los lectores de Yavoh. También estoy seguro que cada uno de ustedes puede visualizar en sus mentes las verdades y los significados de las palabras de Yahshua. Pero hay otra parte de esta palabra ilustrada, la cual prontamente será una realidad para nosotros. No se trata de sembrar, si no de cosechar. Es acerca del proceso de juntar el producto del sembrador. Esto está mejor explicado en la siguiente parábola dada por el Mesías.

Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.
Mateo 13:24-30

Claramente, esta parábola se refiere a algo que pasa al final de los tiempos – ¡algo que pasará a la última generación! Esta es exactamente la forma en que Yahshua explica Su propia parábola a sus discípulos.

Entonces, despedida la gente, entró Yahshua en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña del campo. Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.
Mateo 13:36-43

Antes de ir más lejos con la explicación de Yahshua, me gustaría compartir un testimonio de mi propia experiencia. Yo crecí en Abilene, Kansas. Kansas es llamada la canasta de pan de la nación y “el estado del trigo” debido a todos los campos de trigo que tiene. Aun las tablillas o placas de los carros muestran un par de cabezas llenas de granos. Por lo tanto, yo, como muchos jóvenes viviendo en Kansas, tuve la oportunidad de trabajar en la cosecha como trabajo de verano. En aquellos días un joven podía ganar un poco más de $100 trabajando todo el verano haciendo trabajos ocasionales. Yo era empleado junto con un equipo de cosecha a $1.25 por una hora de maquinada, ganando así cientos de dólares.

Antes de seguir, necesito asegurarme que todos ustedes entiendan lo que lo que es una cosechadora y cómo funciona una cosecha de granos. En tiempos antiguos, el trigo era cosechado a mano. La hoz era estocada o lanzada al grano levantado. Esto era llamado la siega. El grano y el tamo que eran cortados, eran juntados en gavillas. Estas gavillas eran confinadas, atadas en manojos y puestas en un campo. Entonces eran llamados tigo sacudido. Estos manojos serían cargados y llevados del campo a un área de desgranamiento (o era) que usualmente era un área plana bien abierta donde el viento podía soplar libremente. Estas gavillas entonces serían “sacudidas” tumbando así las cabezas de grano de las gavillas. Las cabezas de grano reventadas, producirían ambas cosas, grano y tamo menuda (tamo). Los manojos de tamo servirían para forraje de animales. El grano y el tamo serían aventados al aire. El grano era más pesado y caía al piso primero, pero el tamo era llevado por el viento. El grano sería juntado en sacos y llevado a una granja para almacenamiento o a un molino para ser convertido en harina.

Como pueden imaginar, cosechar el grano era una actividad laboral intensiva. Un número de herramientas fueron desarrolladas específicamente para reducir la labor y aumentar la cantidad de grano cosechado. Una mayor área de la invención, fueron las herramientas de desgranamiento. La hoz de mano se convirtió en segadora. En vez de golpear los manojos en el piso para soltar las cabezas de grano, se desarrollaron martillos para tumbar el grano de las gavillas. Trinchantes para aventar mejoraron el proceso de separación del grano y el tamo. Luego, cedazos fueron construidos para filtrar el grano.

Con el advenimiento de las máquinas de vapor, los granjeros desarrollaron los equipos de cosecha llamados “sacudidores de trigo” donde el grano era segado y sacudido en el campo con una máquina desgranadora. Una sola máquina grande aceptaría el grano sacudido (gavillas) en un lado, y separaría el grano, el tamo y la paja. El grano sería llevado a vagones y el tamo sería dispersado en el campo y se formarían pilas de paja mientras las máquinas se van moviendo de un lado a otro para acomodar a los hombres que llevan las gavillas. Pueda que usted haya escuchado un himno popular de aquellos días titulado “Llevando las Gavillas”.

En tiempos modernos, inventores desarrollaron máquinas llamadas “cosechadoras” en donde todo se haría con una sola máquina. El grano era primeramente segado, juntado por un carrete y un taladro, inyectado a una máquina desgranadora y sacudido violentamente. El proceso resulta en el grano siendo colectado en el fondo por una serie de gavillas y mientras el tamo es forzado que se vaya hacia la parte de atrás, el grano es movido hacia un recipiente de colección por el taladro. Debido a que todo este proceso era combinado en una sola máquina, éstas fueron llamadas cosechadoras (“combine”). Estas cosechadoras se convirtieron en máquinas auto-propulsadas y le permitían a un solo hombre entrar al campo y regresar con un recipiente de colección lleno de trigo. La cosechadora revolucionó la siega del grano. Sin ellas, el mundo que conocemos hubiera sufrido de hambre.

La cosechadora que yo operaba a los 16 años de edad era una Massey-Ferguson Super 92. Era auto-propulsada, mucho más grande que los tractores, tenía una barra cortadora y un carrete de 14 pies y un recipiente de almacenamiento de 65 bushels. Tenía un asiento a la intemperie con su timón. Como operador, me sentaba y me paraba en la intemperie todo el verano sin usar sombrero (porque se iba con el viento) o sin camisa. Era un trabajo sucio. El viento algunas veces soplaba toda el tamo hacia atrás y usted no podía ver nada.. Estaba ventoso, caliente, sudoroso y hacia mucho ruido. Era bajo en comodidades y alto en trabajo. Nosotros no usábamos camisas por todo el sucio y el tamo que nos caía y nos daba picazón. Frecuentemente teníamos que bajarnos los pantalones para sacar el tamo que nos entraba por los elásticos y nuestras partes bajas. Yo recuerdo haber trabajado bajo 113º de calor en Kansas ese año. Mi bronceado me duró hasta pasado diciembre. Trabajando a toda velocidad, yo podía llenar el recipiente de grano entre 20 y 30 minutos. Por mí mismo, yo podía cosechar casi 100 acres en un día. El equipo en con quien yo trabajé tenía siete cosechadoras y siete camiones. Cada camión podía llevar cerca de 300 bushels en una simple carga.

La siega en que trabajé era típica de lo que pasaba todos los años. Nosotros comenzábamos a finales de mayo en el sur de Oklahoma, al norte del Río Rojo, el cual separa a Oklahoma de Texas. Durante el mes de mayo, yo operaba una cosechadora cortando y cosechando el trigo en Oklahoma. Para junio, estábamos en el sur de Kansas y en el oeste de Kansas para el 4 de julio. Los campos allí se extienden hacia el horizonte en todas las direcciones. Era como estar dentro de un océano de trigo. Usted podía ver como el viento creaba olas en el trigo. Para finales de julio, nosotros estábamos de camino a Dakota del Sur. Para finales de agosto, yo me encontraba en el borde de Dakota del Norte y Saskatchewan, Canadá; sin embargo, debido a que la escuela me empezaba en septiembre, yo regresaba a mi casa por autobús en los últimos días de agosto. La cosecha continuaba hasta Canadá durante todo el mes de septiembre. Yo no alcanzaba cosechar el trigo durante septiembre en Canadá. Pero ganaba más de $660 durante ese verano.

Este pasado mes de septiembre, 38 años después, Yo pude “terminar el trabajo”. Ante la invitación de los Hermanos Mesiánicos en Sedley, justo al norte de Regina, Saskatchewan, yo fui invitado a unirme a su siega y operar una cosechadora durante la primera semana de septiembre. El hermano Alfred Bechard y su familia operan las Granjas Be-vers allí. La tecnología de la cosecha de trigo ha aumentado significantemente desde mi juventud. En esta ocasión, la cosechadora era una Gleaner R72. Esta también es auto-propulsada con unas grandes ruedas dobles que cargan una máquina cerca del doble del tamaño de la que yo había operado. La cabecilla (la barra cortadora y el carrete que junta el trigo) era 36 pies de ancho (cerca de tres veces el tamaño de la que yo usé en mi juventud). En vez de tener una estación del operador abierta a la intemperie, tenía una cabina cerrada con cristales y con un filtro para el aire limpio.

Tenía un asiento neumático ajustable con descansa-brazos, y un respaldar ajustable para mantener una postura propia o encontrar el nivel de comodidad deseado. Tenía un panel de control con toda clase de controles e indicadores los que permiten monitorizar y controlar todo el proceso, la velocidad y las actividades de la cosecha entera (el proceso de desgranamiento). Hasta paneles de alarma que avisan al operador tanto por luces como por audio de cualquier cosa importante, así como “el recipiente está lleno y necesita vaciarlo ahora”. Había un radio de dos vías para hablar con cualquiera de los trabajadores y con las personas que están en la granja principal. Había un toca cassette (aparentemente ellos escuchan los audio tapes del Ministerio el León y el Cordero por horas). Se podían escuchar noticias y música de las estaciones locales. ¡¡¡Tenía AIRE ACONDICIONADO!!! También tenía un recipiente con capacidad de 325 bushel que podían ser llenados en 20 minutos (cerca de cinco veces más grande del que yo trabajaba). La mayoría del tiempo podíamos descargarlo mientras nos movíamos al mismo tiempo que un carro de grano que estaba al lado, el cual era del tamaño de una pequeña casa jalado por un tractor inmenso más grande que los bull dozers. El carro de grano iba para adelante y para atrás para descargar el grano en los camiones que se quedaban en el borde de los campos. El campo donde trabajé eran medias secciones (1 milla por ½ milla). Una sola cosechadora podía cosechar mas de 150 acres en un día y no estar tarde para la cena.

Era el destino de mi niñez cumplida. Fue un gozo y un placer difícil de describir. Yo estaba en el medio de un océano de grano y podía ver los campos dorados alcanzando la caída del sol otra vez. Solo me tomó dos días para regresar a la rutina. Me encontraba en el tope de mi juego de la cosecha. Inclusive mis anfitriones notaron mi pasada experiencia como sacudidor de trigo. Ellos comentaban acerca de mi peculiar destreza para estar sentado y listo para la cena más rápido que cualquiera de los otros trabajadores.

Pero yo pude ver algo más en la cosecha esta vez, la cual no había visto ni entendido durante mis días de juventud. Fue un curso refrescante para el trabajo de mi ministerio. El Señor me enseñó la razón por la cual El les recuerda de Su palabra ilustrada acerca del sembrador y la cosecha al final de los tiempos. Es acerca del proceso de desgranamiento y el trabajo de la cosechadora. Es acerca de cómo cada uno y todas las cosas serán juntadas para determinar quién es cizaña y quién es grano.

Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará el tamo en fuego que nunca se apagará.
Mateo 3:12
Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.
Mateo 13:49-50

Para aquellos de ustedes que acaban de llegar a casa, noten que la edición de octubre de Yavoh estaba esperando y ahora están sentados leyéndolo a tiempo, consideren la época del año en que estamos. Consideren qué festividad bíblica y temporada está sobre nosotros en este momento. Es otoño. Es octubre. La Festividad de Recolección (Tabernáculos) está pautada para octubre 10 – 18 del 2003. La cosecha del año está completa. El grano está en el recipiente. Parte de la observación de la Fiesta de Tabernáculos (Tiendas) concierne a la temporada agricultural y la realización de la cosecha. Es también una ilustración profética seguida del Día del Señor y el comienzo del futuro reino del Mesías.

También la fiesta de la siega, los primeros frutos de tus labores, que hubieres sembrado en el campo, y la fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido los frutos de tus labores del campo.
Éxodos 23:16
La fiesta solemne de los tabernáculos harás por siete días, cuando hayas hecho la cosecha de tu era y de tu lagar.
Deuteronomio 16:13

Ahora, consideren esta muy profunda observación. Tiene que ver con el lugar donde Dios escogió establecer su altar permanente, su templo y la ciudad del Rey – Jerusalén. Permítanme recordarles de cómo el Rey David seleccionó el lugar del templo el establecimiento de Jerusalén.

El Rey David estaba en la cima de su reino, y decidió numerar (hacer un censo de) su reino. Yéndose en contra del consejo y el mandamiento del Señor, David persistió en hacer como deseaba. El Señor juzgó a David enviando un ángel destructor a Israel. David se arrepintió y apeló a la misericordia de Dios. Dios respondió con bondad.

Y envió Yahvé el ángel a Jerusalén para destruirla; pero cuando él estaba destruyendo, miró Yahvé y se arrepintió de aquel mal, y dijo al ángel que destruía: Basta ya; detén tu mano. El ángel de Yahvé estaba junto a la era de Ornán jebuseo.
1 Corintios 21:15

El Señor entonces ordenó a David que construyera un altar en el lugar donde el ángel se había detenido.

Y el ángel de Yahvé ordenó a Gad que dijese a David que subiese y construyese un altar a Yahvé en la era de Ornán jebuseo.

Deténganse y piensen por un momento acerca de la ubicación y lo que estaba por ocurrir. David estaba por comprar la ubicación permanente del altar de Dios y Su templo. Este era un piso para el desgranamiento - específicamente del trigo (era).

Y volviéndose Ornán, vio al ángel, por lo que se escondieron cuatro hijos suyos que con él estaban. Y Ornán trillaba el trigo.
1 Corintios 21:20

En el momento en que David se acercó para negociar su compra y seguir la orden del Señor, Ornán y sus hijos fueron confrontados por la presencia del ángel. David compró la tierra y ésta se convirtió en la ubicación para el altar y el futuro templo. Años más tarde, cuando el hijo de David construyó el templo (el Templo de Salomón), las escrituras aun toman nota y nos recuerdan del propósito original que tenía ese suelo.

Comenzó Salomón a edificar la casa de Yahvé en Jerusalén, en el monte Moriah, que había sido mostrado a David su padre, en el lugar que David había preparado en la era de Ornán jebuseo.

2 Corintios 3:1

A lo mejor, usted nunca ha considerado esto anteriormente, pero el destino eterno (compensación o castigo) de todos los hombres es determinado por Dios en un piso para desgranamiento (era). Es aquí donde el trigo y el tamo es separado. Aquí es donde el grano es recogido y el tamo es soplado por el viento y consumido por el fuego. Este no es tan solo el establecimiento histórico del altar y el templo, sino también el mismo destino de todos los hombres ante Dios.

Los profetas de Israel buscaban el juicio final de Dios. Ellos también usaron la misma palabra ilustrada para mostrar lo que el Señor hará. Muchos de nosotros cometemos el inmenso error acerca de la palabra ilustrada sobre el proceso de desgranamiento del juicio final de Dios. Hay dos partes del proceso ilustrado. Es tal como lo dijo Yahshua. Se trata de la cizaña primero y entonces el buen grano. Nosotros tendemos a olvidarnos de la segunda parte. Nos enfocamos en la primera parte a veces hasta el punto de excluir la segunda parte. Déjenme ilustrarles.

No hay duda de que el Día del Señor es un tema obligatorio. No hay duda que tiene que pasar antes de que haya un reino con el Mesías habitando entre nosotros. Sin embargo, uno de los errores es cómo nosotros (los buenos) cabemos dentro de este escenario propiamente.

Muchos hombres de iglesia, particularmente los creyentes en el rapto pre-tribulación, se ven a ellos mismos en esta posición prioritaria con Dios. Ya que Dios ha dicho que Su ira no está deparada para nosotros, ellos impropiamente añaden a la profecía y construyen un escenario donde somos raptados fuera de este mundo previo a los juicios. Ellos se olvidan que la cizaña es juntada primero. Esto es simplemente un enfoque equivocado.

Segundo, ellos se olvidan de que hay mucho tamo junto con el trigo y este también tiene que ser removido. El trigo tiene que ser sacudido para remover el tamo. La gran meta de la cosecha de Dios no es acerca de bregar con la cizaña o encontrar el tamo, sino acerca de recoger el buen grano. El Señor no planea perder ni uno solo del buen grano. El tiene la intención de llevar a cabo la cosecha completa. Al bregar primero con la cizaña y el tamo, lo que queda es el buen grano.

Consideren como los profetas han hablado de esta gran cosecha al final de los tiempos. Escuchen el énfasis. El juicio no es la meta. El juicio es un proceso. La meta es juntarnos con el Señor.

Para ti también, oh Judá, está preparada una siega, cuando yo haga volver el cautiverio de mi pueblo.
OSEAS 6:11
Multiplicaste la gente, y aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como se alegran en la siega, como se gozan cuando reparten despojos.
Isaías 9:3
Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite.
Joel 2:24
Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra.
Daniel 2:35
Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: “Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura”.
Apocalipsis 14:15
Acontecerá en aquel día, que trillará Yahvé desde el río Eufrates hasta el torrente de Egipto, y vosotros, hijos de Israel, seréis reunidos uno a uno.
Isaías 27:12
He aquí que yo te he puesto por trillo, trillo nuevo, lleno de dientes; trillarás montes y los molerás, y collados reducirás a tamo. Los aventarás, y los llevará el viento, y los esparcirá el torbellino; pero tú te regocijarás en Yahvé, te gloriarás en el Santo de Israel.
Isaías 41:15-16

La gran cosecha por venir no es tanto acerca del juicio sobre los no creyentes del mundo (la cizaña) o los no creyentes en nuestro medio (el tamo), sino que es realmente acerca de nosotros, el buen grano, creciendo en madurez. Es acerca de la semilla que fue plantada en la buena tierra y produjo la cosecha para el Señor. Es acerca del treinta, sesenta y cien por ciento de aumento.

Ahora, aquí está la aturdidora y profunda parte de esta enseñanza. Así como en los días de mi juventud, yo coseché una gran cantidad pero mucho menos de lo que el Señor está por cosechar en nuestros días. El Señor está por cosechar más grano en su reino que en cualquier tiempo previo en la historia. Estos son los días de la gran cosecha. Miren el proceso descrito por el Señor. Es el treinta, sesenta y cien por ciento de aumento.

El Mesías recogió las primeras gavillas de Su cosecha. Era un puñado de hombres. El tenía que separar el tamo también. Entonces otros trabajadores entraron en la cosecha y ese puñado de hombres se convirtieron en muchos, poniendo el mundo de arriba abajo con el Evangelio. Pero la hierba mala (cizaña) comenzó a aparecer y por un tiempo parecía que ellas iban a dominar. En nuestro tiempo, podemos ver la gran evidencia de los pro y los contra del trabajo del Mesías. Estos son los días de la cosecha final. Hay mucho más hierba mala y mucho más grano que en cualquier tiempo previo. En vez de haber un simple hombre juntando las greñas en un brazo y golpeando unos pocos granos en su mano, podemos usar otras herramientas ( si usted quiere, una cosechadora) y un simple hombre puede colectar muchos mas granos para el reino. El moderno movimiento Mesiánico es la evidencia de esta cosecha. Más Judíos e hijos de Israel están dando testimonio de Yahshua ahora que en siglos previos combinados.

Así como la experiencia que tuve en Canadá durante septiembre me mostró, yo creo que las herramientas para la cosecha de hoy día me ha permitido juntar muchos más hermanos de los que pude juntar en mi juventud. Hoy día con el Internet, el Ministerio el León y el Cordero está teniendo un impacto en una multitud de naciones. Mis mensajes y enseñanzas de la Torá llega a lo largo del continente y a todas direcciones. En vez de llevar un mensaje a una sola comunidad o pueblo, hemos llegado a múltiples estados y naciones. Es como comparar una cabecilla de 36 pies de largo a una de 14 pies. Es mucho más de un recipiente de 325 bushel comparado con un recipiente de 65.

Yo pienso que el Mesías sabía que la gran cosecha sería al final. Pienso que El entendía que mientras El era el “primer fruto”, vendrían muchos más frutos después. Este es ciertamente su tono y mensaje dado en Mateo 13 después de enseñar y explicar la parábola del sembrador y de la cosecha del reino al final de los tiempos. Si usted sigue las parábolas de Yahshua acerca del sembrador, el tamo y el reino, El se volvió hacia sus discípulos y les preguntó si ellos habían entendido Su enseñanza.

¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: Sí, Señor. El les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.
Mateo 13:51-52

Cuado lo discípulos respondieron con un “Sí”, Yahshua dijo algo mucho más profundo. Se estaba refiriendo a una parte de la gran cosecha por venir. La palabra “por eso” es un juego de palabras automático. Es una clave para nosotros que un pensamiento significante está siendo expresado. ¿Para qué la palabra “por eso” está ahí? La respuesta está en la siguiente declaración.

“…todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas”.

¿Qué quiere decir esto? ¿Qué tiene que ver eso con la parábola del sembrador, el tamo y el reino?

Muchas personas piensan que Juan 3:16 es el más aturdidor y profundo verso en el Nuevo Testamento. Personalmente, yo pienso que éste es la declaración más profunda de Yahshua.

Un escriba es la persona que escribe la Torá. También se puede atribuir a la persona que enseña la Torá que ha replicado la enseñanza de la misma al corazón de sus estudiantes. Llegar a ser un discípulo del reino es ser parte del buen grano de la cosecha. Los discípulos de Yahshua estarán con El en el reino. El ser como un padre de familia es una posición de responsabilidad y autoridad. Uno mismo no se puede elevar en el reino de Dios; eso viene cuando uno demuestra ser fiel en pequeñas cosas antes de otorgársele autoridad sobre los ricos en el reino y ser ungido por el Espíritu de Dios. Sacar de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas es el momento cuando el primer grano entra en el recipiente después de la cosecha. Todas las labores se realizan por el éxito de la fertilidad y el incremento. Un granjero no planta semillas para que crezcan plantas maravillosas; él planta semillas para aumentar sus semillas en la cosecha. A eso le llamamos BENDICIÓN de Dios. Cada granjero sabe que es Dios quien da el incremento.

Los maestros de la Torá que entienden el nivel sod de la Torá (el nivel misterioso), saben que la expresión “un padre de familia, que saca de su tesoro” es la enseñanza del nivel de la letra para la palabra “baruch” bendición. Los maestros de la Torá tienen que sacar los tesoros de la casa de Dios fuera de la Torá. Esto es llamado Bendición.

En esta generación y en los últimos veinte años, la enseñanza de la Torá ha explotado en el mundo. El movimiento Mesiánico ha introducido todo un total nuevo entendimiento y enseñanza de Moisés que propiamente presenta al Mesías (de hecho es el mismo antiguo y verdadero). Moisés es el más grande profeta del Mesías y ahora tenemos una multitud de maestros y materiales presentando al Mesías sacado de las verdades de la Torá. No tan sólo son Judíos que están respondiendo al Mesías más que en los previos 1900 años, sino hombres de iglesia están re-evaluando su posición hacia el Mesías y Moisés.

Por años, líderes Cristianos han repetido las palabras de Yahshua para mas trabajadores de la cosecha.

Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.
Mateo 9:37-38

Muchos han respondido. Hay muchos trabajadores en el campo. Ellos han construido iglesias donde quiera. Tenemos más organizaciones y denominaciones de las que nunca antes habíamos tenido, pero yo les afirmo que no necesitamos más manos para cortar el grano. No necesitamos más manos ni brazos para cargar las gavillas. ¡Lo que necesitamos son más COSECHADORAS!

¡Esperen un momento, sé lo que están pensando! No se me congeló el cerebro en el aire acondicionado de la cosechadora en Canadá. Escúchenme. Yo pienso que necesitamos creyentes que conocen al Señor de la cosecha y que conocen la enseñanza de la Torá. Yo pienso que necesitamos gente que conoce al Señor y saben cómo El dirigió a nuestros ancestros fuera de Egipto. Necesitamos trabajadores de la cosecha quienes creen en la salvación del Señor, el poder de Sus juicios y que buscan de Su fortaleza en todo el camino hacia la tierra prometida. Yo pienso que necesitamos cosechadores que irán más allá de una simple comunidad o país. Yo pienso que necesitamos trabajadores que no tengan miedo de ser “sacudidores” de sus amigos y familias. Pienso que necesitamos trabajadores cosechando todo el camino hacia el horizonte del reino de Dios.

Cuando el Señor trató con el primer mundo y Noé, sólo ocho personas lograron salir con vida. Cuando Dios juzgó a Sodoma y Gomorra, cuatro personas salieron con vida – y terminaron sólo tres. Cuando la generación que dejó a Egipto hizo el viaje a la tierra prometida, solamente dos lo lograron, y no fueron ni Moisés ni Aarón. No sé si usted ha detectado la tendencia todavía, pero no luce bueno para nosotros al final de los tiempos. Sin embargo, algo increíble está profetizado de ocurrir.

Simplemente dicho, el número de aquellos que serán salvados y entrarán al reino no puede ser numerado por hombre debido a la increíble multitud que estos serán.

Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero. Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios, diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén. Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido? Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos. Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.
Apocalipsis 7:9-17

…una gran multitud, la cual nadie podía contar es un montón de gente. Es la gente cosechada del gran proceso de desgranamiento en la historia del mundo. Esto quiere decir que Dios va a salvar más gente que nunca antes. Las ramas de palma en sus manos y el Señor regando su tabernáculo sobre ellos son indicativos de la gran festividad de recolección (Tabernáculos), la cual está pautada para ser el primer evento en el reino.

Esta es la gran cosecha que viene que estamos buscando. Esto incluirá mucha hierba mala (cizaña). Esto incluirá mucho tamo y frustraciones a lo largo del camino. Algunas veces será muy incómodo, pero la recompensa será mucho más grande que los inconvenientes temporeros del campo. Algunos serán sacudidos en el proceso. Los tamos serán soplados por el viento, pero el grano será traído y serán muchos más de lo que cualquiera espera.

He aquí vienen días, dice Yahvé, en que el que ara alcanzará al segador, y el pisador de las uvas al que lleve la simiente; y los montes destilarán mosto, y todos los collados se derretirán.
Amos 9:13

Lo que el profeta quiere decir es que lo nuevo sobrepasará lo viejo. Todas las cosas serán nuevas.

Espero y confío que el Señor de la cosecha le bendiga y le estimule durante esta temporada. Si usted no se siente satisfecho con la cosecha de su vida en este punto, considere dejar que la palabra de Dios, Su semilla, sea sembrada de nuevo en su corazón. El ciclo de la enseñanza de la Torá de este año comienza de nuevo ahora en octubre. Será la Torá la que le enseñe acerca de la Semilla prometida. También la Torá le explicará cómo la semilla debe morir y caer a la tierra. Entonces usted aprenderá acerca del agua viva de la salvación que trae nueva vida al traer nutrición a la semilla. Antes de que pase mucho tiempo, usted verá a Dios traer el incremento a su vida. Entonces usted verá a su alrededor y encontrará muchos hermanos así como usted y comenzará a entender que usted es parte de la gran cosecha que viene.